fbpx
X
X
Seleccionar página

Vaginal

La higiene vaginal o íntima de la mujer forma parte de los procesos de autocuidado de la salud, y su aprendizaje se ha realizado históricamente por la enseñanza que imparten las madres a sus hijas. Dentro de sus objetivos están la prevención de infecciones, brindar comodidad y bienestar, además de mejorar
la calidad de vida de la mujer.

La higiene íntima femenina constituye un elemento fundamental del autocuidado de la salud de la mujer, sin embargo la frecuencia con que se realiza y tipos de limpiadores utilizados además del agua pueden diferir en la población femenina según los hábitos higiénicos adquiridos desde la infancia, fundamentalmente a través de la madre, y los estilos de vida que lleva la mujer de hoy, lo cual incluye los hábitos relacionados con la actividad sexual.

Una correcta higiene íntima puede mantener
o restablecer el pH vaginal normal y, por lo tanto,
garantizar un ecosistema vaginal saludable libre de
patógenos. Sin perjuicio de esto, debe considerarse
que un lavado genital muy frecuente (más de 2 a 3
veces al día) y/o el uso de detergentes agresivos o
limpiadores con un pH inadecuado (neutro o alcalino) remueven la capa de sebo que es esencial para
proteger la superficie vulvo-vaginal que está expuesta a procesos inflamatorios causados por ataques físicos (microtraumas), químicos (jabones, alérgenos)
e infecciosos (bacterias, hongos, virus y parásitos).
Por estas razones, una protección íntima adecuada
juega un rol clave en la mantención de una buena
salud, y debe ser confiado a un detergente íntimo
específico. Tales productos deben ser seleccionados tomando en cuenta la edad, estilo de vida y estado fisiopatológico de la mujer, ya que ellos pueden
afectar el balance del ecosistema vagina

Mostrando 1–9 de 23 resultados